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*Alemania: prueba de fuego
Por Antonio Velázquez Zárate
La percepción personal de quien esto escribe, con relación al último duelo que sostuvo la selección nacional ante Ghana, definitivamente es positiva. Los valores que anotamos para verlo desde esa óptica son dos: un equipo más compacto y la solidaridad mostrada por todos los que tuvieron la oportunidad de participar. No echamos para nada campanas al vuelo, al equipo le hace falta mucho trabajo para adquirir la madurez para considerar que tiene personalidad propia, no importa si es a partir de lo ecléctico, es decir de reunir una serie de ideas de otras filosofías, para llegar a lo que dijimos: a forjar la propia.
El equipo, ante Ghana, mantuvo la misma dinámica todo el partido gracias a los movimientos que realizó Jaime Lozano, al refrescar puntualmente las tres zonas de la cancha, nadie pues desentonó con los cambios, por lo contrario, los que entraron mantuvieron el ritmo general del equipo y por momentos, con Antuna y Huerta, el ataque mexicano mantuvo contra las cuerdas a los africanos. Mire usted, sabemos que todos nuestros lectores, bien conocedores que son estarán de acuerdo en que hace mucho pasó a la historia la idea de que los defensas, solo a defender, los medios a fabricar jugadas y los delanteros a atacar. Muchos deben de recordar la estrategia de Johan Cruyf, del llamado fútbol total: todos atacan, todos defienden, llegando incluso a mencionarse que muchos no tenían posición fija. Movilidad constante y cambios de zona de determinados jugadores, sin faltar el principal estratega de media cancha, con la libertad de moverse por donde le viniera en gana.
Eso, actualmente es normal, nos ha dado la impresión en muchos juegos anteriores del equipo nacional que, en ese aspecto, el de la solidaridad, del sacrificio, del esfuerzo más allá de su principal misión, le hace falta sea más regular. Ante Ghana, repetimos, se vio claramente la disposición de todos sus elementos de dar ese extra que en determinado momento puede hacer la diferencia.
Estamos de acuerdo en que nos quejábamos de los no pocos partidos moleros que contrataban para la selección (y que de seguro en determinado momento no quedará de otra). Ghana ya no es el flan de antes, es un equipo respetable, con jugadores regados por todo Europa, de tal forma que el partido tuvo un buen nivel de exigencia, pero en comparación con Alemania, seguramente no será en la misma medida, porque los teutones, luego de su estrepitoso fracaso en Qatar, nuevamente está en la ruta de continuar en el top ten mundial.
El mismo día que México venció a Canadá, Alemania le pasó por encima a Estados Unidos, ambos equipos con sus mejores jugadores. Al principio los alemanes fueron sorprendidos por la actitud de los gringos, pero con el paso de los minutos, el fútbol de los alemanes, con los conceptos que le conocemos, vapuleó a los estadounidenses al son de 3-1 y pudieron ser más.
Habrá que ver la postura de Jaime Lozano, dentro de la ecléctica que mencionamos, si tenderá más o primero a defenderse con propiedad, controlar los ataques alemanes o si desde el principio los presionará desde la salida, adelantando líneas tratando se recuperar la pelota por lo menos en zona de creatividad. No menos interesante será ver si Lozano mantiene al mismo once que inició ante Ghana o si le mueve un poco de acuerdo con las características del rival. Estos movimientos podrían ser en media cancha con gente de condiciones de recuperación y adelante de una vez por todas darle más minutos a quien está en mejor forma en el dominio del área.
En fin, es para lo que vendrá, no precisamente con relación a la próxima eliminatoria de una serie de ida y vuelta, con uno de los equipos a los que se les acostumbra a llamar “moleros”, rumbo a la Copa América, que actualmente están en la fase de grupos, en la que participan selecciones de Centroamérica y del Caribe. Así que vamos a esperar esta tarde para ver que nos depara la actuación de la selección nacional.
Nos vemos mañana
Antoniovelazquez13@hotmail.com
