Así fue la ceremonia inaugural de Tomateros de Culiacán en el estadio Nación Guinda
David Velázquez Robles/Sateliteonline.mx
¡Bajo un nuevo reto!
Cuando el reloj marcaba las 18:05 horas Jorge «Caifán» Niebla, la voz oficial de Tomateros de Culiacán, empezó a ‘prender’ a los aficionados presentes en el acto inaugural de la temporada 2023-24 de la Liga Mexicana del Pacífico, quienes en el transcurso de la ceremonia vitorearon al unísono las incidencias del regreso del mejor beisbol de México.
Para llegar al clímax del evento, primero hubo de realizarse los honores a la Bandera Nacional por conducto de elementos de la Novena Zona Militar, la presentación de los jugadores de Guasave y Culiacán, estos últimos surgiendo de la zona de bullpen que se ubica en el jardín derecho.




Como ya es una tradicional, los Guindas presentaron a su madrina, cuyo honor recayó en Carmen Víctoria Félix, líder cientifica del espacio.
Desde luego que hubo de entonarse el himno nacional, el mismo a través de Marilyn Chairiz, cantante local.
La directiva del Club Tomateros de Culiacán, presentes en su totalidad a través de Don Héctor Ley López, también fueron testigos del envío del primer strike a través de niños culichis que representaron a México en la Serie Mundial Carl Ripken U-8. Ramón Ríos lo recibió.
Y lo mejor vendría posteriormente, la espectacularidad a lo que Club Tomateros de Culiacán ya tiene acostumbrado a sus fieles aficionados.
El show de pirotecnia cada vez más sostisficado, luces de color, un documental de qué es Tomateros, qué es Culiacán el resurgimiento de los Guindas y vistosos bailes, danza y fiesta en las gradas.


Y prueba de que el Club tiene una afinidad, una unión y que son una familia, en su ceremonia de baile dieron entrada a personajes que en cada juego ahí están presentes con sus shows en las gradas, tal es el caso de «Manila», el Michael Jackson culichi (Guillermo Castro Medina) y el Profesor.
A las 18:56 concluye el show de juegos pirotécnicos y aprovechando el aplauso espontáneo del respetable, el «Caifán» los conmina al ya celebre grito de festejo «Culiacán, Culiacán, Culiacán».
Después, a jugar beisbol.
