MOMENTO DEPORTIVO
Recordando al Más Grande
Por José I. RODRIGUEZ/Sateliteonline.mx
El pasado 16 de agosto se cumplieron 75 años del fallecimiento de quien es considerado, por muchos, el mejor beisbolista en la historia.
Se trata de Babe Ruth, ícono de los Yanquis de Nueva York aunque no haya sido el primer equipo en su carrera de 22 años en Grandes Ligas.
Ni el último, porque su campaña de despedida en 1935 la volvió a disputar con el club con quien debutara, en aquel entonces los Bravos de Boston.
El “Bambino” supo destacar en el beisbol a lo máximo pues lo mismo como bateador que como lanzador, consiguió cifras difíciles para la gran mayoría de quienes han logrado jugar Grandes Ligas.
Sin embargo logró páginas más brillantes con su bate como esos 714 jonrones que fueron récord en las Grandes Ligas por muchos años.
Y recuérdese que este prestigiado club –de 700 cuadrangulares o más—está muy restringido, pues demás de él sólo encontramos a Hank Aaron, Barry Bonds y Albert Pujols. Es decir sólo cuatro jugadores en toda la historia
Versátil como nadie, el Babe bateaba y lanzaba a la zurda; jugaba en los jardines, en la inicial o en el montículo y, en esta función, conquistó casi la
centena de victorias, 94 para ser exactos, a cambio de sólo 46 derrotas. Y efectividad de 2.28
En la actualidad sobre un hombre se le acerca e imilta sus dones: el japonés Shohei Othani.
Su verdadero nombre fue George Herman Ruth, nacido en Baltimore el seis de febrero de 1895
Se presentó en grandes ligas en 1914 a sus 19 años de edad y fue, esa campaña, la única en que no bateó jonrones, disputando sólo cinco encuentros y diez turnos al bate.
En ese momento nadie imaginó el portento de bateador que sería con el paso del tiempo.
Tal fue su popularidad que, cuando pasó del Boston a Yanquis, dicen los historiadores, se construyó un nuevo estadio pues la afición creció enormidades con la presencia de Babe Ruth.
En 1920 cuando jugó su primera de 16 campañas en Nueva York, Ruth bateó 54 jonrones, cifra más alta hasta ese entonces en las Mayores.
Y siete años después escribió la historia con sus 60 vuelacercas, cifra que sólo pudo ser superada en la década de los 60’s por Roger Maris.
Diez series mundiales supieron de su grandeza, tanto como bateador como pitcher: .326, 15 jonrones y 33 producidas en 41 juegos; marca de 3-0 y efectividad de 0.87
En 1935 disputó sus últimos 28 juegos con seis cuadrangulares el 30 de mayo y, el dos de junio anunciaba su retiró como pelotero, dando inicio así la leyenda.
Un año después ingresa al Salón de la Fama.
En 1946, dos años antes de su fallecimiento, le detectan cáncer en su garganta y muere en Nueva York el 16 de agosto de 1948, a los 53 años de edad.
