* Juan José Ríos Estavillo, un fiscal alejado de las víctimas del delito y de la sociedad
Satélite Vigilante
Sateliteonline.mx
Culiacán, Sinaloa; a 25 de octubre de 2021.- Con la salida de Juan José Ríos Estavillo de la Fiscalía General del Estado se terminó una de las administraciones de justicia de más opacidad en la Institución del Ministerio Público que en poco más de cuatro años dio muy pocas veces la cara a la sociedad, dejó los crimenes más sonados sin resolver y los familiares de las victmas sufrieron la falta de atención.
Juan José Ríos Estavillo, quién fue elegido previamente por Quirino Ordaz Coppel, fue nombrado el primer Fiscal General del Estado de Sinaloa el 14 de marzo de 2017 por el Congreso del Estado, con 37 votos a favor y tras rendir protesta se comprometió a realizar un trabajo de frente a la sociedad, rendir cuentas y atender mediante la participación ciudadana las exigencias sociales.
Por haber sido titular de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Sinaloa la sociedad esperaba de Ríos Estavillo una mayor sencibilidad y atención a las víctimas y sus familiares, pero esto no sucedió, primero nunca se presentó con los trabajadores de la FGE que laboran en el mismo edificio dónde tenía su oficina, ubicada en el quinto piso. No salía de su oficina y pocos podían entrar en ella.
Fueron pocas las conferencias de prensa que ofreció durante los 4 años y siete meses de su mandato. La única vez que Rios Estavillo acudió al lugar de un hecho violento fue el día que asesinaron a Javier Valdez el 15 de mayo del 2017 y fue por orden del mismo Gobernador del Estado Quirino Ordaz Coppel. Desde ese día no salió de su oficina para encabezar una Investigación.
Durante un desayuno que ofreció a los medios de comunicación en su primer año al frente de la FGE y debido a las quejas de los reporteros por la falta de atención del personal a su mando y de él mismo, Ríos Estavillo se comprometió a tener una reunión por mes con los periodistas, pero no lo cumplió.
La quejas de los afectados por la delincuencia comenzaron incrementarse y la constante era por la falta de atención del Fiscal General del Estado que poco salía de sus oficina del quinto piso, las cuales transformo gastando casi un millón de pesos.
Los colaboradores del Fiscal, Nuria Alejandra González Elizalde, Vicefiscal General y Miguel Ángel Zazueta Valdez, Vicefiscal de la zona centro, también a los pocos meses se refugiaron en sus oficinas y se negaron a responder los cuestionamientos de la prensa que buscaba información de innumerables hechos delictivos que habíab cimbrado a la sociedad sinaloense que exigían la detención de los culpables o los avances de las investigaciones.
Fue tanto el reclamo de las integrantes del colectivo Sabuesos Guerras A.C, que se ataron a los muros del edificio de la Fiscalía y como respuesta los altos funcionarios les llamaron «locas».
Con el pretexto del nuevo Sistema de Justicia Penal, el Fiscal y sus vicefiscales se volvieron «mudos» y poco salieron de sus oficinas para atender a los medios de comunicación y a los manifestantes en las afueras del edificio de la FGE.
Cuando los reporteros lograban entrevistar en algún evento o en un restaurante al Fiscal, esté siempre se excusaba bajo la reserva de la Carpeta de Investigación al grado de ni siquiera dar números de periciales u oficios de Investigación realizados en tal o cuál Investigación, porque si detenía a algún presunto responsable esa declaración podría ser usada por los abogados de los acusados y se le caería el caso, dijo en una ocasión Ríos Estavillo.
Otra forma de evadir a la prensa de Ríos Estavillo eran sus respuestas técnicas, llenas términos legales que lo dejaban ver cómo un «Cantinflas de las Leyes» que decía muchas cosas, pero sin decir nada concreto.
En sus comparecencias de cada año ante el Congreso del Estado Ríos Estavillo presumía la gran cantidad de acuerdos reparatorios y el esclarecimieto de los feminicidios, pero en general durante su administración de justicia el porcentaje de impunidad era del 98 por ciento en los principales delitos que aquejan a los sinaloenses y que lo confirman los estudios de la Coordinación General del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP).
La declaración que más llamó la atención del Fiscal sus más de 4 años fue al revelar que el Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado Enrique Inzunza Cazares había sido acusado por una magistrada de acoso sexual, cuando debio aplicar la reserva de la Investigación, pero era claro que había una fuerte disputa entre ambos funcionarios que ya había llegado a afectar a las instituciones que cada uno dirigía.
Uno de los pocos casos de impacto que se resolvieron durante la administración de la justicia de Ríos Estavillo fue la desaparición y muerte de la niña Dayana de 5 años ocurrida el 6 de junio de 2017 y hallada sin vida el 23 de octubre del mismo año.
Aunque el caso fue esclarecido y se identificó presunto responsable como Miguel Eduardo Burgos Varela, agente de la Policía Municipal de Navolato, este huyó al verse descubierto y hasta la fecha no ha sido detenido.
Rubén Rocha Moya ganó las elecciones y fue nombrado Gobernador Electo. Desde ese día la suerte de Ríos Estavillo al frente de la FGE estaba echada y sus días en la Fiscalía estaban contados.
El pasado viernes 15 de octubre del presenta año Ríos Estavillo presentó su renuncia voluntaria al cargo de Fiscal General del Estado, dejando atrás las administración de justicia de las opacidad de la historia reciente de la Institución del Ministerio Público en Sinaloa.
Hazte seguidor de Satélite Online con solo darle “Me gusta” a nuestra página www.sateliteonline.mx
