Columna
Por Francisco de Asís Solís
A 33 días de las elecciones en 15 estados , en Sinaloa la percepción es que se vestirá de Morena, de la 4ta.transformación con Rubén Rocha Moya.
Pero en caló del béisbol en la última entrada Mario Zamora Gastélum de la coalición Vamos por Sinaloa con PRI, PAN y PRD puede conectar un grand slam o sea un Home run con las bases llenas, pero tampoco se descarta otra jugada idéntica con los indecisos de Sergio Torres Félix de Movimiento Ciudadano.
Las demás candidatas y candidatas como Gloria González, Yolanda Cabrera, Rosa Elena Bueno Millán, Ricardo Arnulfo Mendoza y Tomas Saucedo Carreño, deben esperar para el futuro para lograr su objetivo de gobernar a los sinaloenses y adoptados.
Los más de 2 millones 300 mil registrados en el padrón se encargarán de seleccionar al nuevo gobernador de Sinaloa que será el reemplazo de Quirino Ordaz Coppel quien entregará buenas cuentas en su administración recortada a 4 años con 10 meses y no los 6 habituales y tradicionales.

Como vivimos una era de muerte y enfermedad por la Pandemia del Covid-19 ,se considera que la sombra del abstencionismo en un 20 por ciento puede beneficiar a los punteros como Rubén Rocha Moya y Mario Zamora Gastélum.
Esos 200 mil votos de indecisos representan 20 puntos porcentuales, demasiado buenos y nobles.
Sergio Torres Félix metió a la tómbola de los ataques y señalamientos a los demás candidatos, salvo Rosa Elena Bueno Millán y eso desilusiona a los futuros electores
Se esperaba que en pleno Siglo XX1,se presentara una contienda electoral limpia y con valores que se basara en propuestas. No más.
Por eso, habrá un porcentaje de abstencionismo y otro factor es el 7 por ciento de confinados que están esperando la segunda dosis de la vacuna Astra Seneca que llegará una semana antes de las elecciones y surte efecto a partir de la segunda semana y no se van a arriesgar los adultos mayores ni personas de 50 a 59 años.
Esa falta de votos, los aprovecharán los tres primeros lugares en las encuestas, Rocha, Zamora y Torres.
Los candidatos a las alcaldías, diputados locales y federales será otra cuestión.
Aprovecharán los votos de la fuerza de sus partidos políticos.
Será una elección inédita y sorpresiva.
